¿Qué es (o pretende ser) Alma colmenera?



La literatura no acaba […] en el sitio en que la obra pasa de un autor a un lector, y de este lector a otro lector, y de este lector a otro lector o a otro autor […] Porque inacabada e inacabante, ella es literatura. Y es literatura si es un habla (una lengua, un idioma, una escritura) —la que sea, escrita o no, ficción o discurso, literatura o no— que no pone en juego nada distinto que el ser en común.

—Jean-Luc Nancy, en La comunidad inoperante

¡Hola! Soy Fátima Ibarra, licenciada en Letras Hispánicas y traductora literaria en formación. Desde que recuerdo me ha fascinado la capacidad que tienen las palabras para transportar mensajes, evocar imágenes y desatar emociones. Con la combinación de unos cuantos sonidos en lo oral y unas cuantas letras en lo escrito, se han producido textos que han viajado varios milenios, han recorrido miles de kilómetros y han atravesado las fronteras entre lenguas hasta lograr llegar a las manos de lectores contemporáneos que sólo podrían imaginar esos otros mundos contenidos en los libros. A pesar del gran viaje emprendido, estos textos siguen siendo inacabados pues se reescriben con cada lectura y con la socialización que se hace de ella.

Alma Colmenera pretende ser una bitácora de lectura, el esbozo de una conversación con libros y textos que llegaron a mis manos por recomendación, curiosidad o mercadotecnia y que, quizás y con suerte, lleguen a manos de más lectoras y lectores gracias a un diálogo mediado por la lectura.

Por mucho tiempo vi esta actividad como algo individual, incluso solitario, una experiencia privada entre el texto y el lector donde cada uno guardaba los secretos del otro. Pero he llegado a darme cuenta de que en realidad es todo lo contrario, se trata de una actividad que trasciende la relación libro-lector de muchas maneras y que, como sugiere Cristina Rivera Garza en Los muertos indóciles, abordar la lectura como un acto de compartenencia mutua es lo que nos permite producir sentidos, experiencias y presente.

Una de las muchas razones por las que es relevante la socialización de la lectura es la manera en la que llegamos a los textos. Por lo general terminamos leyendo un libro porque escuchamos a alguien hablar de él en redes sociales, o bien leemos y vemos reseñas publicadas en blogs, publicaciones, videos, o porque alguna amiga o amigo nos lo recomendó. Aunque claro, también podría darse el caso de que, mientras esculcamos los estantes de una librería, llame nuestra atención una portada bonita o una sinopsis interesante y decidamos darle una oportunidad.

En lo personal creo que la mejor invitación para leer un libro es cuando alguien nos lo recomienda. Al escuchar experiencias de lectura reales podemos hacernos una idea un poco más clara de qué esperar de los textos. Pero más allá de eso, si termina por gustarnos la recomendación se puede volver una forma de conexión con la persona. Algo en común, una experiencia compartida.

También está toda la conversación que se llega a generar en torno a una lectura, las diferentes interpretaciones e intercambios que surgen de esta e impulsan la creación de espacios como los clubes y talleres, los cuales son indispensables para la circulación de los textos y de cierta manera los mantienen vivos.

Esto es lo que pretende ser Alma colmenera: experiencias de lectura compartidas, reseñas, recomendaciones y otros textitos que a lo mejor encuentran lectores (o quizá termino hablando con la pared de internet).

—Fátima Ibarra (:

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