«Monstrua. Antología de diez escritoras mexicanas»


Con la palabra “monstruo” es probable que lo primero que se nos venga a la mente sea una criatura grotesca, quizás una especie de reptil que se para en dos patas y tiene un rugido aterrador, o a lo mejor pensamos en la criatura de Frankenstein, o en cualquier otro ser asociado con el horror y la repugnancia. Aunque una de las principales acepciones de la palabra es “ser fantástico que causa espanto”[1], en realidad la figura del monstruo tiene una larga historia que se remonta a la Antigüedad y está relacionada con la desviación de la norma, o bien, con lo “otro” que no encaja dentro de los cánones de lo que se suele considerar “normal”.

En Monstrua. Antología de diez escritoras mexicanas, Brenda Lozano y Gabriela Jáuregui reúnen una selección de textos diversos, poemas, cuentos, ensayo literario y guion radiofónico de diez autoras mexicanas jóvenes que abordan la corporalidad desde distintas perspectivas, contextos, lenguas y espacios. Las editoras explican en la introducción del libro que “[…] los monstruos le ponen cuerpo a lo desconocido. Y es de esta forma también que los libros pueden volverse monstruos: ejemplos transformadores, inquietantes, que nos invitan a repensar la normalidad.” (Lozano y Jáuregui, 2022, p. 10)

No creo que tenga mucho sentido intentar hacer una descripción general de la antología porque, si bien el hilo conductor es el cuerpo y la visión de lo corporal, la selección de textos es tan variada que la composición misma se vuelve “monstruosa”. Los saltos entre una autora y la otra son bruscos, se siente repentino el paso del poema al ensayo, del cuento al guion, del espacio íntimo de una habitación a la ciudad hiperconectada, a la espuma del mar, del español al inglés, al totonaco, al mixteco y al náhuatl. Lozano y Jáuregui sugieren que todas las antologías son una especie de monstruo, pues se pueden ver como un cuerpo articulado por diferentes miembros. Esta antología parece ser un cuerpo articulado de diferentes monstruas que invitan a las lectoras y lectores a preguntarse por otras formas de entender y habitar el cuerpo.

Las autoras antologadas son Évolet Aceves, Lucía Calderas, Silvia Castelán, Andrea Chapela, María Cristina Hall, Cruz Alejandra Lucas Juárez, Paola Llamas Dinero, Nancy Niñofeo, Nadia Ñuu Savi y Aracely Vázquez González. Creo que todas las propuestas y visiones de lo corporal de estas autoras son muy interesantes, pero me gustaría detenerme brevemente en los textos de Lucía Calderas, María Cristina Hall y Nadia Ñuu Savi para ejemplificar la pluralidad de miradas sobre el cuerpo que se proponen.

En “Mi escatologismo es bélico”, Lucía Calderas ensaya desde la rabia las fronteras que atraviesan a los cuerpos racializados, reclama las categorías en las que han sido encasillados para enunciarlas con su propia voz y habitarlas desde la dignidad, la dicha y el deseo. El texto da saltos entre lo narrativo y lo ensayístico, abordando también temas como los feminicidios, el capitalismo, la construcción de la identidad desde una perspectiva decolonial y la escritura más allá de la belleza, la escritura como un trabajo sumamente político:

“Eros es mi forma de estar en el mundo. Cuidar, procurar. Son esas mis palabras. Desde ellas y hasta ellas trato de situarme en este mundo. Es ahí donde encuentro mi posibilidad y potencia entrañada” (Calderas, 2022, p.51).

María Cristina Hall, por otra parte, presenta siete poemas que abordan la corporalidad como algo que trasciende al cuerpo físico. Además de la temática, Hall juega con el cuerpo del poema en la página. En “Escribo en lenguas que perpetúan epistemicidios”, por ejemplo, se describe en la primera estrofa a una burbuja: “Bajo el mar exhalo / esfera de vapor / y biomas propios” (Hall, 2022, p. 102). La mancha de tinta de los versos siguientes, los cuales hablan sobre otras corporalidades, traza el camino zigzagueante de la burbuja hasta que esta sale a la superficie en la estrofa final y “se disipa en el cosmos”.

Nadia Ñuu Savi presenta a su vez una selección bilingüe de poemas en tu’un savi (mixteco)-español en los que se cuestiona el discurso aprendido alrededor de la propiedad del cuerpo femenino: “Nadie nos dijo que un cuerpo es /una casa, mi casa / Todas nosotras nacimos / destechadas porque nacimos / mujeres, eso hemos aprendido” (Ñuu Savi, 2022, p.175). Asimismo, se plantea el rechazo de los estereotipos patriarcales con imágenes muy bellas del cuerpo femenino y la naturaleza.

Como se puede ver en estas tres descripciones breves de los textos de algunas autoras, los estilos y miradas son muy diferentes entre sí, pero coinciden todas en explorar “corporalidades monstruosas” en el sentido de la desviación de la norma. A excepción de Andrea Chapela, es la primera vez que leo a estas autoras y me parece una buena invitación a leer más de su obra.


[1] Segunda entrada del Diccionario de la lengua española.

V.V. A.A. (2022). Monstrua. Antología de diez escritoras mexicanas. (B. Lozano & G. Jáuregui, Coords.) México: Universidad Nacional Autónoma de México.

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